
mejor no decir nada
porque hay demasiadas cosas que decir.
Cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angelitos que me acompañan.
Y buenas noches y apagamos la luz. Pero la habitación era enorme y no había persianas, sólo cortinas y la luz del faro que llegaba, entraba en la habitación y se iba. Había suficiente luz para distinguir las manchas de la madera en el techo, parecían millones de ojos observando, así me quedaba dormida, también repasando los bultos de ropas viejas y trastos que mi abuela acumulaba al fondo de la habitación en tinas enormes de plástico, en la cuna ya vieja porque había sido también la cuna de todos mis tíos y mis hermanos, en sillas de playa con estampados de los sesenta...
Hoy me cuesta dormirme, a pesar de las infusiones, y me he puesto a recordar esos momentos de antes dormir, los diferentes sitios en los que he dormido durante épocas de mi vida, todas esas sensaciones...y recuerdo un lugar, friísimo, pero eso ya fue hace mucho y ahora ya no es un recuerdo feliz. También recuerdo el zumbido de los altavoces, el techo tan cerca, una planta grande, el reloj de cuco, nuestra primera radio, la música.
Dulces sueños...
:)

Me piden que cuente versos,
que me proteja debajo de palabras compartidas,
me piden que me levante delante de ellos y lo repita
pero yo no sé contar versos,
no sé llamarme por otro nombre distinto al mío,
no puedo sentarme delante de ellos, entre ellos,
y explicarles, explicarme, de otra forma que no sea esta
y además, por qué les puede interesar
si sólo soy yo
y eso significa nada.
No sé contar mis versos,
ni sé dónde están,
ni sé para qué nos pueden servir
pero te puedo decir que he escrito
como mínimo 300
veces
el hueco
que deja tu cuerpo
en el aire.
Seamos sinceras, me digo, al espejo,
tengo una angustia infinita atrapada en el estómago
y me, y te, miro y me reprocho
porque sé que tengo que confesármelo,
hay dos cosas que necesito hacer
y no puedo esperar más.
Y qué pasa con el miedo,
qué pasa con todo si vuelve a su sitio?
aaaaaaaaaaaaaa
estoy gritando, estoy gritando,
pero tú no gritas, ni me oyes.
Es que aún no me atrevo a confesarlo,
sólo quiero por ahora esconderme en mi cama
y seguir leyendo.
Nada más, por ahora.
Seamos sinceras,
tengo miedo y no es sólo mío.
Me miro, te miro,
y quiero encontrar un culpable
para todo esto que tengo dentro
para poder vaciarme
para poder matarlo
para librarme del pecado
Y busco por toda la casa
y abro puertas
y armarios
y vacío cajas
y muevo cojines, latas, mantas y libros.
Vuelvo al espejo y sigues ahí,
y si te fueras?
mejor vete...por favor, vete...
me reconozco,
pero no lo entiendo.
No existe un dolor anterior que lo explique.
(seamos sinceras).
Decido hacer las cosas que no debo
aunque me sienta ridícula
porque no sé...no lo sé, no lo sé, no-lo-sé.
Menos mal que llueve tanto.
No voy a ir al dentista,
no voy a hacer el pescado,
no voy a poner la lavadora,
no voy a hacer como que no me importa,
ni voy a hacer una lista de cosas pendientes
Voy a hacer lo que no debo
y voy a quedarme escondida,
a escuchar como llueve,
a esperar algo que me rescate
de ti, de mi,
de mi, sí, de ti.
ojala llamases a mi puerta
una palabra tuya bastaría
para sanarme(?)
Diane Arbus1. m. Extensión que contiene toda la materia existente.
2. m. Parte que ocupa cada objeto sensible.
4. m. Capacidad de terreno, sitio o lugar.
5. m. Transcurso de tiempo entre dos sucesos.
7. m. Distancia entre dos cuerpos.
8. m. Separación entre las líneas o entre letras o palabras de una misma línea de un texto impreso.
9. m. Programa o parte de la programación de radio o televisión. Espacio informativo.
10. m. Impr. Pieza de metal que sirve para separar las palabras o poner mayor distancia entre las letras.
11. m. Impr. matriz (‖ letra o espacio en blanco).
12. m. Mat. Conjunto de entes entre los que se establecen ciertos postulados.
